La pregunta
expresada en esos términos sólo pretende captar su
atención.
La respuesta es: no, al menos de momento. Sin embargo, todo hace pensar
que nos encontramos ante una auténtica revolución en la
terapia de
anticoagulación. El dabigatran oral (un inhibidor directo de la
trombina) se ha comparado con anticoagulación oral
clásica (warfarina)
en pacientes con riesgo embólico y fibrilación auricular
y ha
demostrado ser igual o mejor en la prevención de eventos
embólicos,
además de ser al menos tan seguro. Los detalles pueden obtenerse
en el
número del 17 de septiembre 2009 del New England Journal of
Medicine (N
Engl J Med 2009; 361:1139-51). A diferencia del ximegalatran, una
sustancia similar que fue rechazada por presentar efectos de toxicidad
hepática en algunos pacientes, el dabigatran carece de
hepatotoxicidad,
de forma que su eficacia, comodidad de uso y bajo perfil de riesgo
presagian su futura comercialización, convirtiéndose en
el sustituto
del Sintrom para muchos pacientes.